Mi hija adolescente juega con su media hermana
Pregunta:
Si mi hija adolescente juega con su media hermana a tocar sus partes intimas cuando están solas,
qué actitud debo tomar ante esta situación, ya que por casualidad me di cuenta y me encuentro
un poco preocupada porque no sé que hacer, por favor oriénteme ya que mi otra hija tiene sólo 7
años.
Agradecemos su
confianza para
preguntar.
Inicialmente, es
importante aclarar que,
por la diferencia de edad
entre sus hijas, aun
cuando ellas vivan esta
conducta como un
juego, se considera
abuso sexual. Por ello,
es necesario que este
hellazgo sea hablado en
familia, con cada una de
las menores por
separado y si lo
considera necesario
posteriormente juntas,
para que este abuso
termine y se disminuya
así la probabilidad de
causar más daño en la
niña menor.
La recomendación inicial es intentar hablar con mucha calma con ambas menores. Con su hija
mayor, es importante que le diga lo que usted vió y le pregunte desde cuándo sucede, como inició,
cómo lo vive o lo entiende ella. Posteriormente, necesita saber si su hija mayor ha sido víctima de
abuso en su historia de vida y si está observando pornografía. Finalmente, es muy importante que
le aclare que, por la diferencia de edades, la conducta que está sucediendo se considera un abuso
y no un juego sexual, que le explique que esto puede erotizar a su hermana menor y por lo tanto, no
podrá tolerar que continúe, además de que será necesario mayor vigilancia y distancia en el
dormitorio entre las niñas. Considere con seriedad la posibilidad de llevar a su hija mayor a una
evaluación para descartar otras razones para no advertir lo inadecuado de la conducta. También es
necesario que le pregunte si ha repetido esta conduta con algún otro pariente. Aclárele que es
normal que sienta curiosidad sexual mas sin embargo, no puede tocar a un menor de edad.
Con su hija menor, también es importante que hable, que le comente que vio que estaban jugando
ella y su hermana, y que usted desea saber de qué se trata este juego. Aclárele que no le regañará.
Pregúntele también detalles respecto a cuándo inició, de qué se trata, cómo se siente por ello y si
se ha sentido presionada para mantener la conducta o para hablar al respecto. Una vez que su
menor le ha explicado, aclárele que, por la diferencia de edad entre ellas, esta actividad no se
considera un juego, sino una conducta abusiva, por lo que debe parar.
Hágale saber que su cuerpo puede sentir bonito y eso no es malo, pero que no es adecuado que
una persona mayor acaricie sus genitales porque esto puede hacerle sentir mal en un futuro,
aclárele que ya ha hablado con su hermana mayor y establezca un mecanismo para evitar que este
evento siga sucediendo, bajo amenazas. Si la menor refiere sentirse mal, o bien, presenta algún
síntoma de sobre-erotización o de abuso sexual, debe llevarla a terapia, con un/a terapeuta distinto
del de su hija mayor.
Cualquier inquietud por favor siga comunicándose con nosotros. Lo mejor en estos casos es tomar
la situación con la mayor calma posible, hablar y buscar soluciones, como ya lo está haciendo.