Bajo desempeño académico
Pregunta:
La inquietud es que ha reprobado sus exámenes, tiene demasiada apatía, hemos platicado con él,
restringido los privilegios, pero parece no importarle. Creemos que sea cuestión de estructura para
estudio, pero queremos saber sus opiniones. Tiene 12 años 10 meses, cursa el 6° primaria.
En general hay que considerar que un niño
en condiciones saludables, que se siente
bien consigo mismo, usualmente se
esfuerza en alguna medida para responder
a sus retos personales, no les agrada
ubicarse en su grupo escolar como con bajo
rendimiento, por lo que podemos asumir
que algo le sucede o algo necesita su hijo,
por lo que es bueno que intenten averiguar
y también que hayan respondido con
consecuencias inicialmente, en lugar de
aceptar el cambio como algo esperable.
También pueden utilizar motivadores y
facilitar los recursos para el estudio.

Las razones para el desánimo pueden ser
numerosas, desde las mismas dificultades
escolares como refieren, el cambio de
estructura del colegio de quinto a sexto de
primaria, hasta causas sumamente
personales y afectivas o problemas de salud.
La primera opción para averiguar la forma de ayudarlo es
hablar con él, expresarle con calma su preocupación y
tratar de definir desde cuándo se presentó el problema y
qué circunstancias sucedieron alrededor de este inicio;
es posible que encuentren sucesos que pudieron
afectarle.
Si conversando con él, escuchando, buscando juntos
posibles causas, identifican alguna, por extraña que
parezca, lo indicado sería buscar ayuda para la misma.

Y si no identifican nada, lo primero sería hacer una visita
pediátrica general, si no se identifica ningún problema,
entonces una evaluación con un/a psiquiatra infantil. Es
importante que ustedes tomen en cuenta si en sus
familias hay antecedentes de problemas de salud mental,
porque pueden ser un factor asociado.

Algunos síntomas que podrían inclinar hacia la revisión
psiquiátrica serían: dificultades para conciliar el sueño o
exceso de sueño que no sirve para reparar, las cosas
que antes le gustaban y motivaban ya no tienen efecto en
él, cambios notables en el apetito, irritabilidad constante
o impulsividad o llanto fácil.